Meme: Mi 2007 en ciudades

Lunes, 31 diciembre, 2007

No sé si los memes[2][3] siguen estando de moda, pero me parecen la fórmula ideal para repasar este año 2007 que termina, y, de paso, tal vez contagiar a algún blog que otro 😉 .

Este primer meme, tomado de una entrada antigua del blog de Enrique Dans[1], me permite recordar aquellas ciudades en las que he pasado al menos una noche durante el 2007:

Con asterisco se pueden marcar ciudades en las que se haya estado más de una vez en días no consecutivos (en mi caso ninguna…)

Otros años he sido más viajero y más internacional, pero en esa época no tenía blog 😦 Ahora ya tengo este meme para poder comparar el próximo año. ¿Seré más viajero durante 2008?

¿Alguien más se anima a seguir este meme? 😉

Referencias:

  1. Enrique Dans, “Mi 2005 en ciudades » El Blog de Enrique Dans,” El blog de Enrique Dans, http://www.enriquedans.com/2006/01/mi-2005-en-ciudades.html (accedido Diciembre 31, 2007).
  2. Javier Caño, “El indice de las blogosfera » Memes,” http://www.zapin.info/memes/ (accedido Diciembre 31, 2007).
  3. Jose Luis Orihuela, “Memes: los virus de la mente,” eCuaderno, http://www.ecuaderno.com/2006/02/16/memes-los-virus-de-la-mente/ (accedido Diciembre 31, 2007).
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Un mal día

Viernes, 21 diciembre, 2007

Hace unos días un amigo me comentaba una reflexión que le transmitía su jefe, que a su vez le transmitió otro jefe: los días malos existen, pero cuando llegas a casa, ya está; el día ha terminado. Ya pasó.

La reflexión es simple y sencilla, pero no siempre pasamos página tan fácilmente.

En más de una ocasión tenemos un maaaaaaaaal día en el trabajo que nos hace pensar en mandarlo… ¡¡muy lejos!! Esta línea de pensamientos puede hacer que se tome una decisión definitiva: dejar ese trabajo.

Pero… ¿cómo hemos llegado tan lejos por un mal día? Ese día ya ha terminado. Pasemos página. El día siguiente no tiene por qué ser así.

Sin embargo, es lícito preguntarse hasta dónde aplica esta “regla”. Como se dice habitualmente, un día malo lo tiene cualquiera. ¿Pero qué actitud debe adoptarse cuando los días malos ocurren “diariamente”? ¿Puede un trabajador que sufre mobbing pensar tan fácilmente que el día ha terminado? Ciertamente tiene que haber un límite para los días malos.

Bad day


Fuera de la Agenda – Magda Salarich

Sábado, 15 diciembre, 2007

La única prensa de color salmón que últimamente tengo tiempo de leer suele ser el suplemento que viene los domingos con El Mundo. De vez en cuando, hay artículos, o simplemente párrafos que encuentro interesantes y que decido archivar en mi colección personal para futuras referencias. Bien, ¿por qué no compartir esas selecciones en el blog?

En esta ocasión, destaco algunas palabras de Magda Salarich (directora general de la Fundación Ramón Areces) en una entrevista publicada en el suplemento Mercados [1]:

[…]

Se siente orgullosa de los resultados, de haber arrebatado a Renault el liderazgo de ventas en España. Pero, sobre todo, de «buscar permanentemente el equilibrio».

– ¿Qué es el equilibrio?

«Es esa situación que, cuando te encuentras ante dificultades, te permite no echarle la culpa al empedrado, al albero. Hay que tener equilibrio para que ante cualquier circunstancia que se plantee, saber lo que tienes que hacer y hacerlo de la mejor forma posible, sin perder energía en si el culpable es uno u otro».

Disciplina, disciplina, disciplina. Tanta que ha acabado por marcar su personalidad. No admite reuniones de más de una hora.Todo se puede debatir y decidir en 60 minutos, si no, es que no se ha preparado bien.

[…]

Cuando dejó Citroën pensó que podría ser el momento de un cambio, porque quizás si esperaba cinco o 10 años sería más difícil.«Cambiar de tarea o de trabajo cada cuatro o cinco años, como me ha ocurrido a mí, creo que es enriquecedor, aunque es posible que el ciclo ideal sean los seis o siete años, para que te permitan desarrollar tu proyecto. Pero cambiar de empresa y sector también es bueno, si estás siempre en el mismo ámbito tienes la ventaja de conectar más con ese mundo, pero los cambios enriquecen tu valor y puedes aportar otros puntos de vista».

[…]

No ha dejado lugar a la flaqueza ni por ser mujer en un mundo de directivos lleno de hombres. Prefiere no hablar de la Ley de Igualdad, no quiere que se enfade su amiga la vicepresidenta De la Vega. Pero da una clara pista de lo que piensa con su escueta respuesta: «los resultados no tienen sexo».

[…]

Referencias

  1. R. Navarro y S. Piccione, “En las empresas, los resultados económicos no tienen sexo,” El Mundo, Diciembre 2, 2007, http://www.elmundo.es/diario/mercados/2276030.html.